Cómo nació
KAMAB 26.
La historia del producto
Una historia italiana de intuición, investigación y éxito.
Estamos en los años 70, cuando en los viñedos, durante la fase de envero y maduración, comienzan a aparecer cada vez con más frecuencia granos flácidos, arrugados o incluso porciones enteras de racimo completamente marchitas, generalmente a raíz de raquis secos. Este fenómeno afecta gravemente tanto a la producción (con pérdidas de hasta el 20-40 %) como a la calidad, con maduraciones desiguales, una disminución del grado Brix y un aumento de la acidez.
La mayoría sigue pensando que se trata de un ataque fúngico o de una enfermedad causada por parásitos, y son pocos los que empiezan a considerar que se trata de un problema de naturaleza fisiológica.
En Apulia, en la zona de Rutigliano, un agrotécnico, que por motivos de trabajo y por vocación recorre a diario esos viñedos, observa cómo crecen, reconoce los efectos de la nutrición, los patógenos y el estrés ambiental, e intuye que el problema que está poniendo en crisis la viticultura de Apulia no se debe a un hongo.
De hecho, hay que tener en cuenta que en los viñedos en los que el caldo bordelés forma parte de la estrategia de protección, la incidencia de la desecación es menor que en los tratados únicamente con cobre.
De ahí surge la idea: la desecación del raquis no es una enfermedad fúngica, sino una fisiopatía relacionada con el calcio.
Cultiva esta idea y profundiza en los aspectos de la nutrición. Fue uno de los primeros en darse cuenta de que, aunque se debe a una carencia de calcio, también está estrechamente relacionado con el vigor de la planta y con las condiciones de estrés hídrico y térmico. Entiende que no basta con aportar calcio, ya que su absorción compite con la del magnesio y, a diferencia de muchos, intuye el papel crucial que desempeña el potasio en el equilibrio nutricional entre el calcio y el magnesio.

De esta visión
nace un nuevo reto.
Crear un producto capaz de
restablecer el equilibrio nutricional de manera eficaz.
De agrotécnico se transforma en formulador. Estudia, experimenta y comprende que una simple mezcla equilibrada de Ca, Mg y K no es suficiente: se necesita una fórmula que penetre en los tejidos vegetales y libere los nutrientes de manera eficiente.
De este modo, enriquece el producto con una tecnología que mejora la absorción y el transporte de nutrientes, lo que permite a la planta restablecer su equilibrio fisiológico.
Así nace KAMAB 26.
Desde entonces, ese producto, originario de los viñedos de Apulia, se ha convertido en una herramienta fundamental para los agricultores, quienes han reconocido su valor y han ampliado su uso a todos los cultivos en los que los desequilibrios entre el calcio, el magnesio y el potasio comprometen el rendimiento y la calidad.
De las uvas de Rutigliano al mundo: hoy, en 2026, KAMAB se utiliza en más de 30 cultivos en más de 70 países.

Adriatica S.p.A.
Strada Dogado 300/19-21 – Loreo (RO) – ITALY

